Después del Invierno de Guadalupe Nettel  

 

 

Por: Carlos José Pérez Samano 

 

Después del Invierno de Guadalupe Nettel es una obra que me dejó dando vueltas la cabeza. La leí gracias a un agradable error. Lo compré de regalo para una amiga escritora y resultó que ella ya lo estaba leyendo. Leí la mitad del libro durante un vuelo de 8 horas y el resto a lo largo de una semana. Puedo decir que es un libro que te atrapa, que tiene una profundidad inquietante, que los personajes están completamente bien construidos, pero aún así me quedaría corto.  

 

Intentar hacer un análisis de la obra tampoco es lo mío, y uno puede leer fabulosas críticas que van desde una amistosa y agradable Valeria Luiselli, quien se centra más en el tema de las implicaciones de ser mujer escritora en México, de como llenamos de etiquetas y supuestos un trabajo que debería juzgarse sin la rancia y obvia discusión de género, en el texto que escribe para Letras Libres, hasta un análisis más enfocado en la forma como los personajes viven la vida y la ausencia en Sentencia de Vida, el texto que escribe Carlos Zanón para el periódico El País.  

 

Lo que es cierto es que Después del Invierno, novela que ganó el premio Herralde de Novela en 2014, es un libro que nos deja tirados en el suelo.  

Mucho se ha dicho que Guadalupe Nettel explora la neurosis en sus personajes, y también se habla de la forma en que el dolor es incorporado en la vida de los mismos, lo cierto es que, como toda buena novela, nos muestra un profundo conocimiento de la naturaleza humana a partir de una aguda visión de las personas para mostrarlas después como personajes.  


Y fue justo eso lo que me encantó y después odié de este libro. Me encantó como construye a los personajes, como los arma de tal manera que no sólo sus características físicas sino, y sobre todo, sus características emocionales y psicológicas nos hacen creer que estamos frente a alguien real, para después recordarnos que sólo son personajes creados por esta mente tan genial como la de Guadalupe Nettel.  

 

Seré más específico. Me fascinó como construyó a Claudio un cubano obsesivo compulsivo que vive en Nueva York y al mismo tiempo odié como lo destruyó cuando hace que se enamore.  

 

Y es que Claudio parecía tan falso que era creíble. Nadie entraba a su departamento nunca. Tenía todo medido y calculado. No era capaz de sentir el mínimo aprecio por nadie. Y de pronto, cae durísimo en el amor más improbable: con una chica mexicana que vive en Paris.  


El tema de fondo en Después del Invierno, según lo dicen varios críticos, es la posibilidad de la vida más allá de nuestros miedos, más allá de nuestras neurosis, más allá de las muertes que nos acompañan, pero para mí, lo que Guadalupe Nettel nos está mostrando es cómo es libre de hacer con sus personajes lo que le venga en gana. Porque para encuentros furtivos en las calles de Paris está Patrick Modiano, o incluso el gran Cortázar a quien Nettel admira tanto,  para reflejar la psicología femenina está Alice Munroe, para tirarnos al piso por no poder comprender porqué el amor no es capaz de salvarnos de la miserable existencia tenemos a Milan Kundera, pero para primero mostrarnos a un cubano pulcro e inmaculado, y después hacerlo perder la cabeza y el estilo por amor, tenemos a Guadalupe Nettel.

Forum recomienda

LA APP

A todos nos encanta viajar, pero uno de nuestros dolores de cabeza es encontrar buenos vuelos; por eso ahora esta app es nuestra favorita para planear las vacaciones. Gurú de viajes nos permite recibir notifica-ciones directamente al celular de las mejores ofertas y  promociones de vuelos a todo el mundo. Vacaciones, ¡allá vamos! 

 

A QUIÉN SEGUIR

 

Cuando Adriana Villaseñor se mudó a Chiapas se dio cuenta del increíble trabajo artesanal que se hacía en esa zona del país y no dudo en abrir la cuenta como plataforma intermediaria entre las mentes creativas artesanas y el mundo. Síguela y apoya el trabajo de manos mexicanas. 

GALERÍA MÓVIL EN LOS VAGONES DEL METRO  

La Línea 2  del Metro será desde este mes y hasta septiembre una galería móvil, ya que cuenta con un convoy intervenido con la obra del artista y activista social Keith Haring, quien es uno de los representantes de la generación pop de la década de los 80 y sus representaciones artísticas consisten en sencillos y coloridos dibujos de animales y figuras danzando. 

Los usuarios de este medio de transporte además, podrán disfrutar de 80 piezas de artistas contemporáneos como Philip Lorca DiCorcia, Tracey Emin, Robert Montgomery, Nicolás Paris, así como el colectivo Public Movement. 

El convoy intervenido forma parte de la exposición “Ser Humano, Ser Urbano” y se suma a otras intervenciones artísticas como “Leyendas de Lucha Libre” e "Ídolos del Boxeo Mexicano", así como el Museo del Metro Mixcoac.